Histórico: Por primera vez, nuestro bloque intersex latinoamericano tomó las calles en la Marcha del Orgullo Lima 2026

5–8 minutos

Por: Melissa Goytizolo, Periodista aliada de Perú Intersex.

“Detengan la mutilación genital en infancias intersex”. El potente mensaje, pintado en una enorme bandera intersex, ondeaba con orgullo durante la Marcha LGBTI de Lima 2026. Activistas intersex de Perú, México, Bolivia, Uruguay y Colombia, junto a sus aliadxs, sostuvieron la bandera con alegría y valentía. Para todxs ellxs, la principal demanda es unánime y urgente: poner fin a las intervenciones quirúrgicas en los genitales de las infancias sin su consentimiento.

“Queremos que a ningún bebé, niña, niño o adolescente se le someta a cirugías genitales o tratamientos irreversibles sin su consentimiento. Aunque cada país enfrenta retos distintos, nos une el deseo de que finalmente haya un espacio en el mundo para que una infancia intersex sin cicatrices sea posible”, afirma Laura Inter, activista mexicana y fundadora de Brújula Intersexual.

Esta movilización marcó un hito sin precedentes: es la primera vez que un bloque intersex – conformado por quince personas, en su mayoría mujeres intersexuales- se hace presente en la Marcha del Orgullo de Lima. Este logro fue el resultado del esfuerzo conjunto de Perú Intersex y Brújula Intersexual, organizaciones que planificaron durante meses el espacio de Bienestar Intersex 2026 en Lima, siendo esta marcha uno de sus momentos más significativos.

“Esto es algo histórico para la comunidad intersex en Perú. Es el inicio hacia ese cambio que queremos para tener más presencia. Es una experiencia inolvidable para mí, porque ha sido marchar con los míos, con las mías, con mi bloque”, comparte Warmy XY, activista de Perú Intersex. A este entusiasmo se suma Mar Is, activista mexicana de Brújula Intersexual: “Me dio mucha alegría que se dieran las condiciones para que pudiéramos reunirnos y marchar juntas aquí en Lima, venimos personas de distintos países, como México, Colombia, Uruguay, Bolivia, Brasil, y ese esfuerzo colectivo hizo posible que estuviéramos presentes, recuerdo que, antes de que empezara la marcha, se me enchinó la piel al vernos ahí reunidas. Pensé: ¡Ay, qué padre que estamos aquí, que lo logramos, que estamos aquí presentes!.”.

Reclamo y deseo

Para Bea, fundadora de Perú Intersex, es evidente que la comunidad está cada vez más visible, más organizada y más fuerte, y va sumando aliadxs en su andar. Sin embargo, resalta la indiferencia que aún observa en este tipo de espacios públicos: “En esta marcha se presentan embajadas, marcas patrocinadoras, organizaciones de renombre e incidencia internacional, pero a pesar de que traemos una bandera gigante que exige detener la mutilación genital, casi nadie se detuvo a consultar sobre nuestra lucha. ¿Hasta cuándo cerrarán los ojos ante la cruda realidad de las infancias intersex?”, reclama y exhorta.

Por su parte Noni, activista de Perú Intersex, afirma que le encantaría ver en la próxima Marcha del Orgullo a la “I” como protagonista: “Sería lindo que pongan como un eje principal también a la intersexualidad o tal vez podrían poner a nuestro bloque adelante. Sería hermoso que el lema del próximo año sea algo sobre las corporalidades diversas. Sinceramente ayudaría mucho”, asevera.

Orgullo intersex

Para quienes integraron este bloque histórico, la marcha significó un antes y un después en sus vidas. Patricia G, mujer intersex uruguaya, describe la experiencia en una palabra: empoderamiento. “Cuando tomé por primera vez la bandera de la intersexualidad, la hice mía. Tenía la necesidad de abrazarla. He ido a muchas marchas en mi país apoyando a la comunidad LGBT, porque también soy lesbiana, pero marchar desde la intersexualidad aquí fue diferente. Caminaba viendo las expresiones de la gente, viendo los carteles, y por debajo de mis lentes había lágrimas de emoción y de alegría”, comparte.

Esta fue la primera marcha del orgullo para Jenny, mujer intersex de Colombia, y aunque al inicio se sintió abrumada por el ruido y la multitud, el panorama cambió totalmente al avanzar junto al colectivo. “Al ver tanta diversidad de personas y de colores, al desfilar, sentí algo en mi pecho tan grande, un orgullo tan inmenso. Fue tan liberador sostener la bandera intersex”, comparte. Por su parte, Ma. Jesús HG, activista mexicana de Brújula Intersexual, quien también vivía su primera marcha, cuenta que en un inicio no estaba segura de participar porque las aglomeraciones la agotaban. Sin embargo, la energía de la calle la contagió: “Fue muy agradable observar cómo la gente manifiesta sus sentimientos. Me gustó que se visibilice que somos cuerpos hermosos, como todos los demás”.

El futuro en las calles: infancias libres y sin cicatrices

La presencia de niñxs en la marcha enterneció y generó una profunda esperanza en el bloque intersex. “La verdad fue algo bello, porque todas estábamos ahí apoyándonos. Incluso hubo una criatura hermosa, una personita que nos daba más aliento que cualquier otra persona, y eso me encantó”, dice Alison, fundadora de Bolivia Intersex, en referencia a Sonic, el pequeño hijo de Marinette.

Para Marinette, creadora del Blog Mamá Inter, ver marchar a su peque es maravilloso. “Él está conociendo la diversidad que existe en el ser humano y lo veo muy abierto. Para él es completamente natural entablar conversaciones con gays o lesbianas o personas trans”. Al ser consultada sobre qué le diría a otra mamá que acaba de enterarse de que su hijx es intersex, su mensaje es contundente. “Que disfrute, que lo ame. Realmente esto no es un problema. No es una enfermedad. No hay nada que arreglar o corregir”, aconseja.

Por su parte, Eva Alcántara, psicóloga y aliada de Brújula Intersexual, resaltó cómo la presencia del bloque despertó empatía y solidaridad entre algunxs de lxs presentes. “Me llamó mucho la atención una mamá que venía de Chile y se sumó durante toda la caminata con su hija. Me pareció excelente, qué bien que ya empiece a venir más gente y se sume”, y añadió que “para mí, acompañar al bloque intersex en la Marcha del Orgullo es un honor porque es luchar codo a codo para visibilizar lo que sucede con las infancias intersex y para buscar justicia”. El cierre de la jornada dejó un eco de esperanza profunda de cara al futuro. Cómo subrayó Laura Inter: “También me dio mucha esperanza ver a niños y niñas que marcharon con nosotras y que están creciendo sin cirugías médicamente innecesarias y sin cicatrices físicas y emocionales”.

Encuentro Bienestar 2026: redes que sanan

Del 26 al 30 de junio, Lima fue sede del espacio Bienestar Intersex 2026, el tercer encuentro de esta iniciativa organizada por Perú Intersex y Brújula Intersexual. Asistieron más de diecisiete personas de la región -incluyendo a adultxs, niñxs intersex y sus madres- quienes compartieron talleres de bordado, teatro y confeccionaron en comunidad la bandera intersex que flameó durante la marcha. Para la arteterapeuta y facilitadora del Espacio de Bienestar desde el 2020, Valentina Locatelli, “ha sido un privilegio poder acompañar este proceso desde la ternura y poder conocer unas personas increíbles”.

Para Bea, anfitriona del evento, la alegría de recibir en su tierra a sus hermanxs intersex valió cada segundo, dando lo mejor de sí para que se sintieran como en casa y en familia. Para ella, este espacio es un refugio único en Latinoamérica y el Caribe que marca un antes y un después: “Hemos logrado gestar un lugar seguro donde todxs podemos ser tal cual y mostrarnos sin miedo, donde llorar y quebrarse es parte de sanar colectivamente, donde el abrazo de nuestra comunidad nos cobija y acaricia las heridas más profundas”, relata conmovida tras una íntima actividad de memorias y sentires. Al concluir la jornada, lxs participantes sembraron su experiencia en palabras que reflejan el espíritu del encuentro: comunidad, esperanza, libertad, celebración, aprendizaje, resistencia, tranquilidad, empatía y amor.

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